River vivió una noche funesta, cayó por penales ante Santa Fe y quedó eliminado de la Sudamericana

River perdió en una insólita definición por penales ante Independiente Santa Fe en el estadio Monumental y quedó eliminado en los octavos de final de la CONMEBOL Sudamericana 2026.Este autodestructivo equipo sufrió su derrota más dolorosa, en un partido que solo podía perder por sus propias deficiencias y errores. No pudo sostener la ventaja que había conseguido gracias al gol de Sebastián Driussi y ni siquiera tuvo la reacción para ganarlo por penales.El desenlace de esta campaña sorprende por la categoría de los jugadores que tiene este plantel, pero no por los defectos que ha mostrado una y otra vez el conjunto dirigido por Eduardo Coudet, quien fue abucheado antes, durante y después del encuentro.

River sumó otra decepción con la prematura eliminación en la Sudamericana.

 

River quedó eliminado de la Sudamericana

Es difícil describir cómo hizo River para perder esta serie. En el partido de vuelta en el Monumental, Santa Fe mostró ser un equipo con muy pocas luces, pero la actitud del local le abrió las puertas a un triunfo épico del cuadro colombiano. Solo la inexplicable disposición de River en el final del encuentro explica lo sucedido.

 

El conjunto local dominó los 90 minutos. Por la diferencia de jerarquía individual, River llevó el peso del juego. Así se puso en ventaja y en circunstancias normales, el 1-0 le hubiera permitido cerrar el resultado con tranquilidad. Pero este equipo no sabe cómo sostener la ventaja.

 

Después del gol de Driussi, Coudet sacó a Tomás Galván y al propio goleador para incluir a Fausto Vera y a Rafael Santos Borré. Luego, ingresaron Facundo González, Juan Cruz Meza y Joaquín Freitas en lugar de Tobías Andrada, Gonzalo Montiel (dos de los mejores jugadores de River) y Aníbal Moreno. Los cambios empeoraron al equipo. Lo sumergieron en un caos que terminó en un empate que nadie esperaba.

 

River, lejos de crecer con la victoria parcial, se achicó. Se metió atrás, cedió pelota y campo y perdió fluidez. Eso, en este club, es imperdonable. Por eso el murmullo previo a la definición por penales presagiaba el final funesto.

 

Luego, la serie de remates desde los doce pasos fue insólita. Porque patearon los 11 futbolistas de cada equipo, porque River perdió al oportunidad de ganarla tras el quinto penal fallado por Borré y porque cayó a pesar de que su arquero, Santiago Beltrán, atajó tres disparo.

 

De todos modos, el resultado final se parece más a un detalle, porque lo que más le preocupa a todo River es la falta de respuestas futbolísticas. De hecho, la reacción del público fue una ovación a Beltrán y no el repudio al plantel, al cuerpo técnico y a la dirigencia por la eliminación.

 

El futuro de Coudet, en la noche del miércoles, todavía es una incógnita, aunque la suerte parece estar echada. Las oportunidades se acaban y ya no hay margen de mejora. La Copa se terminó mucho antes de lo esperado y de forma ignominiosa, por la calidad del plantel y por el peso específico de la camiseta. Ahora, River deberá reconstruirse, pero los nubarrones son demasiado espesos como para ver con claridad el futuro.