Newell’s arruinó la fiesta sobre la hora y rescató un empate en el clásico con Rosario Central

Rosario Central jugó con Newell's en el Gigante de Arroyito por la octava fecha del Torneo Clausura 2026 en un partido que tuvo final calienta y terminó 1-1.

Franco Ibarra y Franco Escobar disputan el balón en el Clásico rosarino.

 

Los clubes rosarinos disputaron el interzonal con un contexto en el que ambos estaban necesitados.

 

Central quedó eliminado de Libertadores y venía de perder ante Gimnasia, también como local. Por su parte, Newell’s intenta afirmarse en el Clausura luego de sumar tres partidos al hilo sin conocer la derrota en el certamen argentino.

 

Con Di María en cancha, el equipo de Almirón trató de hacerse fuerte desde temprano, pero le costó ser el dueño del compromiso ante la Lepra.

 

Típico de un partido de estas características, la pierna fuerte predominó por sobre las intenciones de juego de cada uno: en la primera media hora, ya había tres amonestados.

 

A medida que fue transcurriendo el primer tiempo, Central fue sintiéndose más cómodo pero sin generar peligro en el arco defendido por Reinatti.

 

Cuando parecía que el primer tiempo iba a finalizar en cero, Central rompió la igualdad con una obra de arte de Ávila, que dentro del área capturó un rebote y la colocó en el ángulo superior con una volea inatajable que desató la locura en el Gigante.

 

En el complemento, Central manejó con aplomo el partido y prácticamente no sufrió pese a algunos embates de la Lepra que no llegaron a buen puerto.

 

A los 76′, un momento clve invadió el clásico: el histórico goleador Marco Ruben ingresó y se posicionó como centrodelantero del equipo de Almirón para tratar de liquidar el cotejo.

 

El tramo final del compromiso se disputó sin claridad y mucho nerviosismo, con infracciones de por medio.

 

El Canalla se alejó del arco de Ledesma lo máximo posible y apagó a Newell’s, que con el correr del tiempo se fue quedando sin ideas para lastimar al local.

 

Ya en tiempo agregado, cuando el Gigante era una fiesta y se alistaba para celebrar el triunfo en el clásico, Matías Cóccaro apareció a los 92′ para arruinar todo.

 

En primer lugar, el delantero tuvo que aguantar el grito sagrado, ya que se sancionó posición adelantada. Sin embargo, tras la revisión, se observó que el Zorro estaba totalmente habilitado en la previa a la definición.

 

Así, Newell’s rescató un punto de oro en el Gigante de Arroyito y Central se conformó con una igualdad que tuvo sabor a derrota por como se dio el desarrollo del compromiso.