Detuvieron a dos sospechosos tras una amenaza con un arma de fuego en Chimbas
La víctima, de 31 años, denunció que fue intimidada en su domicilio de la Villa Juan XXIII. La Policía inició un operativo y atrapó a un joven de 22 años y a un adolescente de 17, aunque no logró encontrar el arma utilizada.
Una mujer de 31 años denunció haber vivido un violento episodio en su vivienda de la Villa Juan XXIII, en Chimbas, donde dos individuos la habrían amenazado de muerte mientras uno de ellos la apuntaba con un arma de fuego.
El hecho se produjo en una zona que, de acuerdo con información policial citada por Telesol Diario, durante las últimas semanas fue escenario de distintos enfrentamientos armados entre grupos rivales.
Después de recibir el aviso, los efectivos solicitaron a la víctima detalles sobre los sospechosos, principalmente respecto de su aspecto y la ropa que llevaban puesta.
Con esa información, personal del Comando Radioeléctrico Central puso en marcha un rastrillaje por las calles y sectores internos de la villa para localizar a los presuntos autores.
El procedimiento dio resultado pocos minutos después, cuando los policías observaron a dos personas que reunían características similares a las aportadas por la denunciante.
El encuentro se produjo sobre Prolongación Chacabuco. Al notar la llegada de los móviles policiales, los sospechosos intentaron alejarse corriendo, pero fueron alcanzados y detenidos a corta distancia.
Los aprehendidos fueron identificados como Elián Américo Román Ochoa, de 22 años, y un adolescente de 17 años, conocido como “Catita”.
Durante la intervención policial no se encontró el arma de fuego que habría sido utilizada durante la amenaza.
No obstante, los investigadores señalaron que la descripción de la víctima coincidía con las características físicas y la vestimenta de los dos detenidos. Con esos elementos, ambos fueron trasladados y puestos a disposición de las autoridades judiciales correspondientes.
En el caso de Ochoa, la fiscal Virginia Branca y el ayudante fiscal Alejandro Solera dispusieron que permaneciera alojado en los calabozos de la Subcomisaría Santa Lucía Este. El joven quedó vinculado al Legajo N° 39/26 de la UFI Flagrancia, bajo una investigación por amenazas agravadas por el uso de arma de fuego no habida.
Por su parte, el adolescente de 17 años quedó bajo la órbita del Primer Juzgado Penal de la Niñez y Adolescencia, por disposición de Carlos Ponce. Su situación quedó registrada en el Sumario N° 43/26 y fue trasladado al Centro de Admisión y Derivación (CAD).
La investigación continuará por vías judiciales separadas, teniendo en cuenta la diferencia de edad entre ambos involucrados.
