Audios y transferencias complican a un periodista investigado por extorsión.

La Justicia incorporó mensajes de voz y movimientos bancarios a la causa contra José María Cabral. La investigación busca determinar si existieron amenazas, presiones y pedidos de dinero que habrían generado un perjuicio cercano a los $30 millones.

La investigación que tiene como imputado al periodista José María Cabral sumó nuevos elementos vinculados a una presunta maniobra de extorsión contra una mujer con quien mantenía una relación. Según la hipótesis fiscal, el perjuicio económico acumulado durante años rondaría los 30 millones de pesos.

El expediente, que es investigado por el fiscal Alejandro Mattar junto con la ayudante fiscal Rosana Riveros, incorpora una serie de audios y registros bancarios que son analizados para reconstruir la relación y determinar cómo se habrían producido las presuntas maniobras.

Parte de las grabaciones fue reproducida durante una audiencia ante el juez de Garantías Diego Sanz, quien posteriormente dispuso la prisión preventiva de Cabral.

Una relación que habría derivado en presiones

Según la investigación, el vínculo entre el periodista y la denunciante comenzó en 2012. Con el paso del tiempo, de acuerdo con la acusación, la relación habría derivado en una dinámica marcada por pedidos de dinero y distintas formas de presión.

Los investigadores revisaron movimientos bancarios que incluyen transferencias destinadas al pago de servicios, obligaciones económicas y compras personales. También se intenta determinar si parte de esos fondos fue utilizada para viajes al exterior y adquisición de equipamiento tecnológico.

Los audios, una de las principales pruebas

Entre los elementos incorporados al expediente se encuentran mensajes de voz en los que, según la acusación, Cabral habría realizado amenazas relacionadas con armas de fuego.

En algunas de las grabaciones se mencionaría una pistola 9 milímetros y un revólver calibre .38, además de expresiones intimidatorias dirigidas hacia la mujer y personas de su entorno.

Para la Fiscalía, estos mensajes podrían formar parte de una modalidad sostenida de presión destinada a mantener el vínculo y evitar que la denunciante recurriera a terceros o decidiera ponerle fin a la relación.

También investigan presiones de índole sexual

La causa incluye además referencias a situaciones de carácter sexual que, siempre de acuerdo con la hipótesis fiscal, habrían sido utilizadas como otro mecanismo de presión sobre la mujer.

Los investigadores sostienen que el supuesto perjuicio económico no habría surgido de un único episodio, sino de múltiples entregas y transferencias realizadas a lo largo de varios años, incluso para afrontar gastos cotidianos.

Cotejan audios con documentación bancaria

En esta etapa, la Justicia busca contrastar el contenido de las grabaciones con transferencias, comprobantes bancarios y demás documentación incorporada al expediente.

También se analiza el impacto que la situación habría tenido en la vida personal de la denunciante y en su matrimonio, de aproximadamente 40 años de duración.

La causa continúa bajo investigación y Cabral permanece en prisión preventiva, mientras la Fiscalía intenta determinar el alcance de las presuntas maniobras y precisar el perjuicio económico que habría sufrido la denunciante.