Sigue la Guerra en Chimbas y Rodriguez contraataca: la Intendenta vetó la ordenanza que habilitaba a Karen Uriza para ser asesora contable del Concejo de Chimbas
La intendenta rechazó la modificación del Reglamento Interno que reducía de tres años a uno la experiencia profesional requerida para ocupar la Asesoría Contable. Ahora, el Concejo necesitará siete votos para insistir con la norma.
La disputa política entre el Ejecutivo municipal de Chimbas y el Concejo Deliberante sumó un nuevo capítulo luego de que la intendenta Daniela Rodríguez decidiera vetar la ordenanza que modificaba el Reglamento Interno del cuerpo legislativo y permitía avanzar con la eventual designación de Karen Uriza como asesora contable.
La reforma había reducido de tres años a uno el período mínimo de ejercicio profesional exigido para acceder al cargo. De esta manera, Uriza, quien lleva aproximadamente un año y medio desde su graduación como contadora, quedaba en condiciones reglamentarias para ocupar la vacante.
El debate comenzó tras la salida de Marcelo Ezeiza de la Asesoría Contable. Ante la necesidad de cubrir el puesto, los concejales discutieron tanto los requisitos para acceder al cargo como el mecanismo para seleccionar a quien ocuparía la función.
La iniciativa obtuvo seis votos afirmativos. Respaldaron la modificación Leonela Yúdica, Ariel Rivero, Noelia Tortarolo, Ivana Cortez, Augusto Neyra y Eduardo Rodríguez.
En contra se manifestó Griselda Chávez, mientras que Eduardo Núñez, Luciano Cano y María Arredondo plantearon que el proyecto debía regresar a comisión. Durante el debate también surgió la posibilidad de realizar una convocatoria para cubrir formalmente la vacante.
Sin embargo, una vez aprobada la modificación, la ordenanza fue remitida al Ejecutivo municipal y Rodríguez decidió vetarla. La intendenta ya había expresado reparos sobre la reforma y consideró que el cambio podía entrar en contradicción con disposiciones de la Carta Orgánica Municipal.
El número que define la disputa
El veto devuelve ahora la discusión al Concejo Deliberante. El cuerpo está integrado por diez concejales y, para insistir con una ordenanza vetada por el Ejecutivo, se requieren dos tercios de los votos: siete voluntades.
La reforma del Reglamento Interno había conseguido seis votos favorables. Por lo tanto, si se mantiene la misma distribución de apoyos, el sector que impulsó la modificación no alcanzaría el número necesario para dejar sin efecto el veto.
Para insistir con la ordenanza, al menos uno de los concejales que no acompañó inicialmente la iniciativa debería modificar su posición.
Un nuevo capítulo de la pelea institucional
El enfrentamiento no es nuevo. Durante 2026, el Ejecutivo y el Concejo ya protagonizaron otra disputa por el Presupuesto municipal.
A fines de 2025, el Concejo había aprobado el proyecto enviado por el Ejecutivo, aunque introdujo modificaciones en la distribución de los recursos. Entre ellas, elevó del 4% al 11,7% la participación presupuestaria correspondiente al Poder Legislativo municipal.
En enero de 2026, Rodríguez vetó esa ordenanza y el Concejo tampoco logró reunir los siete votos necesarios para insistir con la norma.
Posteriormente, también se discutió una modificación del Reglamento Interno relacionada con el mecanismo para calcular los dos tercios requeridos frente a los vetos del Ejecutivo. Esa iniciativa, impulsada por el sector vinculado al exintendente Fabián Gramajo, finalmente no prosperó.
Ahora, el nuevo veto vuelve a poner bajo la lupa la relación entre el Ejecutivo y los distintos bloques del Concejo Deliberante de Chimbas. La discusión por la Asesoría Contable se transforma así en otro capítulo de una disputa más amplia por las atribuciones de ambos poderes municipales.
La definición quedó nuevamente en manos de los concejales y, con la actual distribución de votos, el veto de la intendenta tiene mayores posibilidades de mantenerse si no se producen cambios en las posiciones expresadas durante la votación original.
