Por la ida de octavos de Libertadores, Rosario Central no pasó del cero ante Corinthians
En un partido trabado y de pocas llegadas, Rosario Central igualó 0 a 0 Corinthians en el Gigante de Arroyito por la ida de octavos de final de la CONMEBOL Libertadores.
Jaminton Campaz disputa la pelota con Allan.
El primer tiempo fue un típico partido de duelo eliminatorio sudamericano. Con pocos espacios, con la cancha como un tablero de ajedrez en el que ninguno de los dos se animó a mover una ficha de más.
Si bien los rosarinos tuvieron la posesión y mayores intenciones, les costó mucho llevar preocupación al arco de Hugo Souza. En cambio, con menos, Corinthians tuvo las más claras. Primero Kaio le dio de media vuelta, pero su remate se fue cerca del ángulo de Jeremías Ledesma, y cerca del cierre, Matheus Buda ganó de cabeza por el segundo palo, y la pelota rebotó dos veces en el travesaño Canalla.
Los de Miguel Almirón solo se aproximaron con Giovanni Cantizano, quien armó una buena jugada, y el centro dio la mano de su rival, pero tras la revisión del VAR, el árbitro, Andrés Matonte, sostuvo su decisión y no sancionó nada.
En el complemento, el partido siguió subiendo la temperatura. Cada choque, cada roce, generaba un tumulto ¿Las llegadas? Poco y nada. Central seguía sin ideas y dependía pura y exclusivamente de una inspiración de Ángel Di María.
Así fue como Fideo recibió libre por derecha y con un buen centro habilitó a Jáminton Campaz, quien le dio de cabeza y casi se mete por encima del arquero.
Los de Miguel Almirón continuaron lanzando centros desde ambos lados, pero siempre chocaron con la altura de los centrales brasileños. Corinthians fue metiéndose atrás poco a poco, mucho más después de la roja a Allan por doble amarilla. Di María tuvo la suya con un tiro de aire, pero Hugo Souza cerró bien el primer palo.
No pasó nada más hasta el final. Los brasileños supieron resistir el 0 a 0, mientras que Central se quedó con un sabor amargo. Ahora, deberá buscar la clasificación en San Pablo.
