Investigan un posible intento de homicidio en Chimbas.

Un hombre recibió ladrillazos en su cabeza y quedó internado en grave estado.

Los pesquizas creen que se trata de un ajuste de cuentas o una venganza ya que un desconocido se paró en la puerta de casa de la víctima en Chimbas y lo llamó por su nombre, el dueño de casa sería prestamista y dueño de remises. El dueño de casa salió a atender y, sin darle tiempo a nada, el visitante le lanzó un ladrillazo en la cabeza, acción que repitió y emprendió la fuga a pie. La víctima quedó en coma y pelea por su vida.

El agredido fue identificado como Roberto Pérez, quien sufrió hundimiento de cráneo y debió ser intervenido quirúrgicamente producto de las serias heridas el hombre, de 41 años, presenta traumatismo craneoencefálico grave y permanece en coma inducido en la terapia intensiva del Hospital Guillermo Rawson.

Las mismas fuentes señalaron que una de las teorías es que el móvil de la agresión tiene relación con la actividad que desarrolla Pérez como prestamista y el alquiler de vehículos para remises o Uber. Pero son sospechas. Hasta ahora no hay certeza de qué hay detrás del ataque ocurrido el martes, minutos antes de las 8 de la mañana, en la puerta de la vivienda de la víctima, en calle Esmeralda del barrio Parque Independencia, confirmó un jefe policial.

El ataque fue algo planeado. Los vecinos relataron que el agresor fue un joven que llegó a pie y, desde la puerta de la calle Esmeralda, empezó a llamar al dueño de casa. “¡Roberto! ¡Roberto!”, gritó. Esto último confirma que el sujeto conocía a Pérez o, al menos, iba a buscarlo con datos concretos. Lo que relataron fue que, cuando el prestamista salió a la vereda, el otro individuo le arrojó un ladrillazo en la cabeza.

Cuando Pérez aún estaba aturdido y mareado a consecuencia de ese primer golpe, el desconocido le pegó otro ladrillazo. La víctima ahí se fue hacia atrás y golpeó contra la chapa del frente de su casa. Un par de vecinos vieron esta última escena, incluso uno de ellos salió persiguiendo al agresor, que corrió por una calle lateral hacia una plazoleta y luego desapareció.

Roberto Pérez tenía toda la cabeza ensangrentada, describió una testigo que llegó minutos después del ataque. Más tarde se supo que había sufrido hundimiento de cráneo. Su mujer y los vecinos lo llevaron al comedor de su casa y lo asistieron hasta que llegó la ambulancia que lo trasladó de urgencia al hospital Rawson. Los policías de la Comisaría 17ma secuestraron el ladrillo que utilizó el agresor y realizaron las primeras diligencias.

En principio, la causa está en manos del fiscal Alejandro Mattar y el equipo de la UFI Genérica, aunque no descartan que el caso pase a la UFI Delitos Especiales porque existe la sospecha de que intentaron matar al prestamista. A todo eso, la víctima se encuentra luchando por su vida en una cama del hospital. Según fuentes judiciales, el abogado Gerardo Bustos se presentó en la UFI en representación de la familia para interiorizarse sobre el avance de la investigación y es que sus allegados quieren saber quién y por qué atacó a Roberto.