Estudiantes de Río Cuarto se hizo fuerte de local y venció a Tigre en su debut en el Clausura
Con un solitario gol de su figura y capitán, Sergio Ojeda, Estudiantes de Río Cuarto derrotó este sábado de local por 1-0 a Tigre, en el Estadio Antonio Candini, por la fecha 1 del Torneo Clausura 2026.
Estudiantes ganó con gol de su figura y capitán, Ojeda.
En lo que fue el primer partido oficial de Rubén Forestello al mando del León del Imperio, el conjunto cordobés sacó provecho de una pelota parada para anotar el único tanto del encuentro.
A los 70 minutos, Estudiantes armó una jugada preparada a partir de un córner desde la derecha. El envío fue cerca del primer palo y allí estaba Matías Valenti para peinar la pelota y enviarla hacia el segundo poste, donde apareció Ojeda para empujarla -también con la testa- al fondo de la red.
Un partido sin muchas emociones
Que fuera una pelota parada lo que sellara el destino del encuentro tuvo mucha lógica, porque ninguno de los protagonistas estuvo acertado a la hora de elaborar juego.
Sin ir más lejos, el primer tiempo pasó sin ninguna situación de peligro real, en un trámite muy parejo y friccionado que generó más de un bostezo en las tribunas.
En el complemento, el panorama no cambió demasiado, aunque tanto Estudiantes como Tigre se comenzaron a animar, al menos, a desbordar por las puntas y hacer llegar algún centro al área rival.
De todas formas, hasta el gol de Ojeda no había habido grandes atajadas ni pelotas que se fueran desviadas por centímetros
La apertura del marcador sí modificó el escenario. Obligado, Tigre fue hacia adelante, mientras que el local se paró de contra.
Pity Martínez, que había ingresado a los 62, fue el más punzante del Matador. Sobre el final del pleito, tuvo dos chances para empatar el encuentro. La primera fue una acción rápida sobre la izquierda que agarró algo desarmada a la defensa del León del Imperio, y terminó derivando hacia el medio, por donde llegaba el ex-River.
El Pity le pegó fuerte y de primera, pero el disparo se le fue apenas alto.
En la siguiente, volvió a aparecer en el lugar indicado. Esta vez, dentro del área grande, tomó un rebote y le pegó de volea, de arriba hacia abajo, para que la pelota pique rápido en el suelo y salga envenenada hacia el arco. Se lució Lucas Bruera, el arquero del anfitrión, y la sacó al córner.
El Matador se acordó tarde de atacar y lo terminó pagando caro. Para Estudiantes, un triunfo fundamental para su batalla por mantener la categoría.
