El conductor que mató a Cintia Ortega estara detenido por al menos ocho meses, mientras dura la investigación.
Jorge Gauna dijo que habia chocado una bolsa, pero los testigos que viajaban con él lo dejaron muy complicado.
La investigación por la muerte de Cintia Johana Ortega, la joven madre arrollada por un auto al costado de Ruta 40, en Rawson, sumó un elemento que podría ser determinante. Tres personas que viajaban con Jorge Gauna la madrugada del hecho declararon que, tras el impacto, el conductor intentó minimizar lo ocurrido con una frase que ahora quedó incorporada al expediente: “Choqué una bolsa”.
Los testigos, dos mujeres y un hombre que regresaban con Gauna de un local bailable, aseguraron ante fiscalía que los vidrios del Chevrolet Corsa blanco estaban empañados cuando salieron. Sin embargo, afirmaron que sintieron claramente el golpe y que incluso alcanzaron a ver una figura humana.
Según relataron en la audiencia, cuando le preguntaron qué había ocurrido, Gauna respondió: “Choqué una bolsa”. Las mujeres dijeron que sospecharon de inmediato que habían atropellado a una persona y le exigieron detener el auto para poder bajar. Además, otro testigo se acercó en ese momento y le recriminó que había embestido a alguien.
Los tres declarantes explicaron que decidieron presentarse de manera espontánea ante la UFI Delitos Especiales después de conocer la repercusión pública del caso y enterarse de que la víctima había fallecido a raíz de las heridas sufridas.
Durante la audiencia también surgieron testimonios que señalaron que Gauna había consumido bebidas alcohólicas en el boliche y que abandonó el lugar circulando a alta velocidad. Los investigadores ya realizaran las pericias correspondientes para corroborar esa línea investigativa.
Ante la jueza Mónica Lucero, el fiscal Iván Grassi, acompañado por el ayudante fiscal Pablo Orellano, sostuvo que el acusado intentó evadir su responsabilidad desde el primer momento. Recordó que el vehículo presentaba una rueda pinchada, un abollón en el capó, un vidrio trizado y que el espejo retrovisor del lado del acompañante quedó en el lugar del impacto. Además, indicó que el automóvil ya había sido reparado y todavía tenía olor a pintura cuando fue secuestrado.
El fiscal también remarcó que Gauna cumple una condena de tres años de prisión condicional por abuso sexual simple contra una menor, por lo que solicitó ocho meses de prisión preventiva y el mismo plazo para la investigación penal. El pedido fue acompañado por la querella, representada por Rubén Ponce, mientras que la defensa estuvo a cargo de Lucas Quiroga, que trató de conseguir la libertad condicional del acusado argumentando que es padre y el sustento económico de seis chicos.
Finalmente, la jueza hizo lugar a la solicitud y ordenó que Gauna permanezca detenido mientras avanza la causa, que lo dejó imputado por el delito de homicidio culposo agravado por la conducción imprudente de un vehículo con motor y por darse a la fuga.
