Crece el escandalo por el Acueducto, los caños eran para cloacas o desagües y no para transportar agua potable.

El primer informe oficial revela que no son los adecuados para tal fin y que podrian ser tóxicos.

Se conocieron las conclusiones del primer informe técnico solicitado por OSSE que evalúa la calidad de las cañerías del Acueducto Gran Tulum. La consultora Interacción certificó a través del Bureau Veritas que las tuberías que puso KRAH no son para transporte de agua potable sino para cloacas y desagües. También afirmaron que los caños están fabricados con insumos no aptos para el consumo humano y que podrían ser potencialmente tóxicos para las personas. El Acueducto fue una obra pensada para abastecer con agua potable al San Juan del millón de habitantes, que se financió con un crédito kuwaití de 100 millones de dólares que la Provincia ya comenzó a pagar. En diciembre del 2025, el abogado Marcelo Arancibia presentó una denuncia en el Ministerio Público Fiscal solicitando que se investigue la licitación de la obra -que quedó en manos de una empresa alemana cuyo apoderado era el primo del ex gobernador Uñac, Gustavo Monti-, malversación de fondos, calidad de los insumos, entre otras potenciales irregularidades. En febrero pasado la Provincia se conformó como parte querellante. El informe de Interacción será enviado a Fiscalía como material de prueba.

El Acueducto Gran Tulum fue una obra que nació para aprovechar una línea de financiamiento kuwaití para Argentina. Los préstamos que puso a disposición el país petrolero fueron en respuesta a la ayuda que envió Carlos Menem durante la Guerra del Golfo en 1990-1991. En el 2013 el ministro de Infraestructura de Gioja, José “Pepe” Strada, selló el envío de 100 millones de dólares a San Juan a devolver en 20 años y con una tasa de interés del 4%. Originalmente no era el Acueducto lo que buscaba hacer la Provincia, pero desde Kuwait establecieron como requisito que los proyectos fueran de agua o saneamiento y no viales, como tenía en mente el giojismo.

El Acueducto fue concebido como una obra estratégica, destinada a abastecer de agua potable al San Juan del millón de habitantes. En ese marco, la empresa Krah resultó adjudicataria de dos licitaciones para proveer las cañerías requeridas. La primera se concretó en marzo de 2015, durante la gestión de José Luis Gioja, e incluyó 13 kilómetros de tuberías por un monto de $61.235.936,21. La segunda adjudicación llegó en mayo del 2017, ya bajo el gobierno de Sergio Uñac. En ese caso se trató de 56,7 kilómetros de caños, por los que la firma alemana presentó una oferta de $1.398.126.851,22, cifra que superó en $74.040.668,92 el presupuesto oficial. Según consta en una advertencia enviada a OSSE antes de la adjudicación, la empresa competidora General Plastics cuestionó a Krah por el carácter experimental de las tuberías ofrecidas y también señaló que la propuesta económica superaba el presupuesto oficial.

En el 2024 la calidad técnica de los caños quedó en la mira, lo que se tradujo en la presentación de un pedido de informe en la Cámara de Diputados, que fue aprobado por unanimidad. Luego, en diciembre del 2025 y tras una investigación periodística realizada por este medio, Arancibia realizó la denuncia mencionada en el Ministerio Público Fiscal.

Antes de que el Acueducto Gran Tulum se transformara en un tema de agenda pública, OSSE encaró una serie de trabajos internos. Es que había que decidir cómo continuar el millonario proyecto ingenieril, cuando se sospechaba que los caños no eran los adecuados para una obra de agua potable de semejante envergadura. Así nacieron dos comisiones internas: una dedicada a la búsqueda de documentación y otra, al análisis técnico en sí mismo. Según informaron fuentes oficiales, hay personal jerárquico que fue despedido por su labor durante el desarrollo de la obra. Lo que no trascendió fueron los nombres de los empleados que quedaron fuera.

Entre los trabajos encarados por OSSE, se destaca una auditoria para determinar si las tuberías de Krah eran las adecuadas para la obra. Se contrató a la consultora Interacción, a quienes se les enviaron muestras de caños de distintos tramos de los ramales. Finalmente se supo el contenido de este primer informe encargado por OSSE. La consultora certificó a través de Bureau Veritas que los caños “aplican para desagües pluviales y cloacales”. Las tuberías con esta calificación no son aptos para soportar presión, como los caños de agua potable y generalmente están fabricados con insumos no aptos para el consumo humano, debido a que migran partículas que son tóxicas para las personas.

Bureau Veritas es líder mundial en evaluación de la conformidad y certificación. “Somos un socio de confianza de nuestros clientes, ofreciendo servicios y desarrollo de soluciones innovadoras para reducir el riesgo, mejorar el rendimiento y promover el desarrollo sostenible”; dice en su página web. La empresa certifica normas ISO y se especializa en auditorías, pruebas de laboratorio e inspecciones.

La investigación de Fiscalía es comandada por Francisco Pizarro y Sebastián Gómez. Ya son más de 100 las cajas de documentación que envió OSSE al Ministerio Público. A la prueba documental de la empresa estatal, se le sumó la información que se desprenda del análisis de la inspección ocular que encabezó Fiscalía este 10 de marzo en el ramal principal de la obra (desde el dique Punta Negra a la planta potabilizadora de Marquesado), que tiene tramos de caños al descubierto y otros bajo tierra. Lo que se intenta determinar es si las tuberías se colocaron donde lo indicaban los planos. ¿Se viene un pedido dirigido específicamente a la parte privada interviniente? Todo apunta al sí y no se descartan allanamientos.

Con este informe, OSSE decidió recurrir a los servicios del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial). Si el INTI confirma el informe técnico de Interacción, las tuberías del Acueducto deberán ser retiradas, continuar con el pago del préstamo de 100 millones de dólares y la obra quedará paralizada porque no hay fondos para comprar nuevamente cañerías.

Sobre Krah y la ampliación de presupuesto

Las dos licitaciones por los caños del Acueducto quedaron en manos de Krah, la firma cuyo apoderado era Gustavo Monti -recientemente fallecido-, según consignó un documento de OSSE al que accedió este medio en enero pasado. Es que Monti figuraba como dueño de PVC San Juan SRL, pero su nombre no formaba parte oficialmente del organigrama de Krah hasta que finalmente trascendió el expediente oficial con su firma.

La instalación de Krah en San Juan tuvo varias vueltas hasta que finalmente consiguió lugar en el Parque Industrial de Albardón. Krah es una empresa alemana que se destaca por la fabricación de tuberías, su sede matriz en el país está en Moreno, Buenos Aires. Tras ganar la licitación del acueducto Gran Tulum, los cálculos determinaron que enviar los caños a San Juan iba a significar un costo altísimo en fletes por lo que se decidió instalar una planta acá. El lugar elegido fue el Parque Industrial de Albardón.

El 5 de septiembre del 2019, en la novena sesión del período ordinario los legisladores aprobaron la ampliación del financiamiento para el acueducto Gran Tulum, recursos que puso la Subsecretaría de Recursos Hídricos. Según detalla la gacetilla oficial, «la Provincia y la entonces Subsecretaría de Recursos Hídricos dependiente de la ex Secretaría de Obras Públicas dependiente del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda firmaron el 19 de junio de 2017, un convenio de Cooperación y Financiamiento por la suma de pesos mil ciento setenta millones cuarenta y seis mil doscientos treinta y tres con 51/100 ($ 1.170.046.233,51) y la Provincia procedió a realizar las tramitaciones administrativas pertinentes y adjudicó la obra por la suma de pesos mil novecientos noventa y ocho millones ochenta y dos con 19/100 ($1.998.000.082,19), sujeto a la disponibilidad de fondos que integran el Fondo Hídrico de Infraestructura. En virtud que el monto de adjudicación de la obra es superior al monto del Convenio de Cooperación y Financiamiento de fecha 19 de junio de 2017, la Provincia solicitó a la Secretaría, la ampliación del financiamiento por aquella diferencia que asciende a la suma de pesos ochocientos veintisiete millones novecientos cincuenta y tres mil ochocientos cuarenta y ocho con 68/100 ($827.953.848,68)».

Gustavo Mastelono es el director general de Krah Latinoamérica. La autoridad empresarial estuvo en el corte de cintas de la planta sanjuanina, el 13 de marzo del 2019, acto en el que participaron las máximas autoridades provinciales y todo el arco industrial local.

FUENTE: TIEMPO DE SAN JUAN.