Condenaron a dos policías por matar a un preso
Sergio Rubén Rabaj y Pablo Guevara Gamboa fueron condenados por la muerte de José Leónidas Cortez, un presunto abusador sexual, que falleció luego de una brutal golpiza en la Comisaría 6ta, en diciembre del 2010.
Sergio Rubén Rabaj y Pablo Guevara Gamboa fueron condenados a 3 años y 6 meses y 1 año 2 meses, respectivamente, de prisión por la muerte de José Leónidas Cortéz, un presunto abusador sexual que murió luego de una brutal golpiza en la Comisaría 6ta, el 14 de diciembre de 2010. Este jueves, más de 14 años después del hecho, los ex policías admitieron su responsabilidad en un juicio abreviado.
La denuncia era contra José Leónidas Cortez, un sujeto de por entonces 55 años que se encontraba en las calles Lemos y Agustín Gómez, en Rawson, junto a una menor a la que, presumen, estaba abusando. Esa noche mientras tenían esposado a Cortez, dos de los policías antes mencionados (Picón y Guevara) lo patearon en el piso y luego lo llevaron detenido.
Sin embargo, el hecho por el que estos cuatro efectivos terminarían siendo enjuiciados, sucedió la madrugada del día 14 de diciembre, cuando Cortez estaba en los calabozos de la Comisaría 6ta. Ahí fue donde el agente Rabaj golpeó ferozmente al reo que murió la mañana siguiente. Cortez murió producto de la fractura de 12 costillas y de su osteoporosis que hizo que un hueso le perforara el pulmón, causando el trágico desenlace.
Los cuatro policías ya fueron sometidos a un juicio, el cual fue anulado por la Corte de Justicia. En esa oportunidad, Pablo Guevara y Pablo Picón fueron condenados a tres años en suspenso por supuestos apremios ilegales contra el detenido. Sin embargo, la Corte revisó el falló y resolvió absolver a ambos, ordenando un nuevo contra los otros dos policías, Rabaj y Godoy.
En el primer juicio, Rabaj había sido condenado a perpetua por el delito de torturas seguidas de muerte. Sin embargo, ahora lo condenaron por homicidio preterintecional, pues consideraron que cometió el crimen sin querer, porque su intensión era sólo agredir a la víctima, pero no provocar su muerta, la cual sucedió producto de la osteoporosis de Cortéz que hizo que un hueso le perforara el pulmón.
Por su parte, Godoy fue absuelto en el primer juicio por el delito de falsedad ideológica de instrumento público e incumplimiento de sus deberes como funcionario público. Ahora, fue condenado por ese mismo delito.
