Racing e Independiente empataron en un vibrante clásico de Avellaneda

Racing e Independiente empataron 1 a 1 en un vibrante clásico de Avellaneda en el Cilindro, por la fecha 13 del Torneo Clausura, un resultado justo por lo mostrado en la cancha pero que no le sirve a ninguno.Entre Maravilla Martínez y Matías Zaracho adelantaron a la Academia en el primer tiempo, donde el local fue muy superior, mientras que Maxi Meza igualó, de penal, en la segunda etapa.El primer tiempo fue todo de Racing Desde el inicio, en el marco de un partido muy dinámico e intenso, la Academia empezó a imponer condiciones. Aun sin tanta claridad, el equipo de Chirola Romero desbordaba a la visita, que se limitaba a disputar la pelota.Principalmente a partir de centros y causando problemas por las bandas, Racing empezó a arrimarse a Rodrigo Rey. Un centro de Nacho Rodríguez no encontró destinatario, Juan Miguel Arrayago salvó tras un remate de Tomás Conechny, Matías Zaracho chocó con Rey antes de definir y Gastón Lodico y Matías Kranevitter patearon desviado, pero el clásico tenía un claro protagonista.

Racing e Independiente, a mano en el clásico.

 

Y lo que hasta el momento eran avisos, algunos más claros que otros, cerca de la media hora se tradujo en el marcador. A los 29 minutos, Mateo Pérez Curci la perdió en la salida con Lodico, que tocó de taco para Conechny. Y el extremo envió un centro que, desvío mediante, se dirigió a Maravilla Martínez.

 

El goleador de Racing, siempre una referencia en el área, aprovechó una floja salida de Rey y cabeceó a metros del arco. Su testazo, en vez de ir hacia al arco, fue para arriba (si no terminaba en gol, era penal del arquero), y cuando en la línea Iván Marcone trataba de sacarla, apareció Matías Zaracho para empujarla y gritar el primer gol de la tarde en el Cilindro.

 

El conjunto de Jadson Viera intentó reaccionar y, juntando pases por la derecha, encontró un cabezazo del Chimy Ávila, pero todo seguía siendo de la Academia, con un Rojo que mostraba muchas complicaciones para salir por abajo y se limitaba a aguantar los embates del local.

 

La intensidad y la presión alta de Racing, obligado a ganar y a mostrar una mejor imagen ante su gente, desbordaba a la visita, que no hacía pie en el mediocampo, pero sus chances se limitaban principalmente a la pelota detenida y no terminaba de inquietar a Rey.

 

Así, con un equipo que había sido más y ganaba por la mínima, ambos equipos se dirigieron al entretiempo.

 

La historia se dio vuelta en el segundo tiempo

De cara al complemento, Viera mandó a la cancha a Matías Abaldo por Luciano Cabral y, más allá de que la influencia del uruguayo fue mayor desde el primer instante, el equipo en su totalidad salió con otra actitud a jugar, con Maxi Meza jugando más como interno y no como extremo.

 

El Rojo no solo empezó a encontrarse con la pelota y jugar en campo contrario, sino que empezó a llegar con claridad. La primera clara fue una combinación por la izquierda que encontró a Santiago Montiel en el área, tardando el 7 un tiempo de más en definir, en tanto minutos después Meza se topó con una buena reacción de Facundo Cambeses.

 

Y así como en la etapa inicial el gol de Racing se veía venir, en el segundo tiempo se presagiaba un tanto de Independiente que llegó mediante la pena máxima. Ávila peinó un pelotazo frontal y Meza, cuando se disponía a definir, recibió un patadón de Escudero. El árbitro Facundo Tello, cuando vio que la pelota no entraba, no dudó: penal para el Rojo.

 

Ante un especialista como Cambeses, el propio Meza no se puso nervioso, cruzó su remate y estampó el 1 a 1 a los 65 minutos.

 

Un tramo final para cualquiera

Antes de que Chirola Romero reaccionara moviendo el banco (ingresaron Duván Vergara, Leonel Pérez y Ulises Ortegoza), los dos equipos de Avellaneda intercambiaron chances. Primero Maravilla Martínez, aparentemente en posición adelantada, se inventó una tijera para forzar una buena respuesta de Rey. Y luego Meza pateó de lejos e hizo volar a Cambeses.

 

Pero lo sucedido en esos instantes fue una muestra de lo que le quedaba al tramo final del clásico: ambos conjuntos, necesitados de un triunfo, yendo en busca de la victoria, aunque eso significara dejar espacios atrás.

 

Porque aunque la reacción de la Academia tras el cachetazo que significó el 1-1, que se veía venir por cómo estaban parados unos y otros, fue clara, el Rojo no se achicó, lo que permitió un espectáculo más abierto e interesante.

 

La dinámica del cotejo era clara: Racing protagonizando en campo contrario, arrimándose a Rey (en la más clara, Ortegoza definió débil de media vuelta), e Independiente agazapado para salir de contra, como en la réplica que terminó con Montiel haciendo una de más.

 

En definitiva, fue empate 1-1, resultado justo por lo mostrado en dos tiempos muy diferentes pero que no le sirve a ninguno, como demostró todo el Cilindro, al cerrar la tarde al ritmo del «que se vayan todos».

 

Racing e Independiente: cómo quedaron y qué se les viene

Con este resultado, Racing quedó muy comprometido en la Zona B, ya que suma 12 puntos en 13 fechas y quedó lejos del octavo, último que estaría clasificándose a octavos de final (Barracas Central, con 18).

 

De esta manera, salvo milagro, la Academia no jugará los playoffs del Torneo Clausura (incluso puede despedirse esta fecha), diciéndole adiós también a la posibilidad de jugar copas internacionales en 2027, porque está muy lejos en la Tabla Anual (es 22°, con 33 puntos).

 

El equipo del Chirola Romero cerrará visitando a River, recibiendo a Aldosivi y en cancha de Barracas Central.

 

Independiente, por su parte, es séptimo de la Zona A, con 19 unidades, y deberá cerrar su clasificación a octavos en las últimas jornadas, en las que chocará con Boca en Avellaneda, con Defensa en Florencio Varela y con Riestra en condición de local.

 

Respecto al acumulado, los dirigidos por Viera son duodécimos, con 43 puntos, y por ahora se mantienen fuera de la zona de CONMEBOL Sudamericana.