Hallaron una carta del femicida de Gemma Álvarez: intentó responsabilizar a la víctima antes del crimen

La investigación por el femicidio de Gemma Giselle Álvarez continúa incorporando elementos de prueba que permiten reconstruir las horas previas al ataque ocurrido en la zona de La Costanera. Tras la detención de Matías Ezequiel Marín en Villa Obrera, los investigadores encontraron en su vivienda una carta manuscrita y su teléfono celular, ambos considerados de interés para la causa.

El allanamiento se realizó en el domicilio del acusado, ubicado en el barrio Valle Grande, en Rawson. Allí, los efectivos secuestraron el celular que Marín no llevaba consigo al momento del ataque, además de un escrito que habría dejado antes de dirigirse al lugar donde asesinó a su expareja.

De acuerdo con fuentes vinculadas a la investigación, la carta no contenía una amenaza explícita sobre el crimen que iba a cometer ni una manifestación directa de intención de quitarse la vida. Sin embargo, reflejaba un profundo estado de resentimiento y enojo.

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En el manuscrito, Marín manifestaba que estaba «cansado» de la restricción de acercamiento que la Justicia le había impuesto tras una denuncia presentada por Gemma Álvarez. En el mismo texto sostenía que él «no había hecho nada» e intentaba desacreditar a la víctima con frases en las que buscaba responsabilizarla por el conflicto, llegando incluso a escribir que «la loca era ella».

Los investigadores también destacaron otro pasaje de la nota en el que el acusado aseguraba encontrarse muy enojado y afirmaba que llevaba tres días sin dormir, expresiones que ahora forman parte del análisis de la causa.

Según la reconstrucción realizada por la Fiscalía, Marín utilizó un automóvil que alquilaba para trabajar como conductor de una aplicación de viajes. Con ese vehículo persiguió a Gemma Álvarez, provocó que cayera de su motocicleta y luego la atacó con un arma blanca, causándole heridas mortales.

En el tramo final del escrito, el acusado les pidió perdón a su madre y a sus hijas. La víctima y el detenido tenían una hija de 11 años en común, mientras que Marín también es padre de una joven de 18 años de una relación anterior.

Tanto la carta como el teléfono celular quedaron incorporados al expediente judicial y serán analizados por los investigadores. La causa es encabezada por el fiscal Nicolás Schiattino, quien impulsa la imputación por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, figura contemplada como femicidio. En las próximas horas se espera la audiencia de formalización en la que el acusado será notificado oficialmente de los cargos en su contra.