Portugal no pasó del empate ante RD Congo por la primera fecha de la fase de grupos del Mundial 2026

Portugal se durmió ante RD Congo en el comienzo del Grupo K de la Copa del Mundo 2026 y solo igualó 1-1, en un partido que tuvo dos capítulos bien distintos: un primer tiempo aburridísimo y un segundo de vértigo, a puro ida y vuelta. El primer gol del partido lo convirtió Joao Neves en el minuto 6, mientras que Yoane Wissa, de cabeza, empató antes del final del primer tiempo.

El arranque, con gol de Neves, pareció ser la invitación a un primer tiempo vibrante, de muchos goles y emociones, pero fue solo en deseo.

 

El equipo europeo, considerado uno de los favoritos a ganar el título, se conformó con el grito tempranero y planteó un escenario de control recurrente, poca profundidad y lentidud. Casi un entrenamiento. Toque, toque y toque ante la pasividad de RD Congo, que tardó en acomodarse en la cancha.

 

El primer gol del partido lo hizo, de cabeza, Joao Neves en el minuto 6, por lo que obligó al equipo de Sébastien Desabre a salir del fondo rápido. Pensamos, los ilusos, que era pronóstico de goleada. Sin embargo, nada de eso pasó, porque el choque pasó a ser casi un entrenamiento a puertas abiertas. Uno que se conformaba y otro que ni siquiera intentaba. A puro bostezo en Houston.

 

La primera jugada de riesgo de RD Congo llegó en el minuto 10, con un remate de zurda de fuera del área de Yoane Wissa, que se perdió al lado del palo. Llegó la amonestación de Bernardo Silva en el minuto 13, pero en ningún momento los talentos lusos de la talla de Vitinha o Bruno Fernandes lograron encontrar profundidad para lastimar a los africanos.

 

Quizás en la única de la primera mitad que Portugal pudo ampliar fue con una corrida de Nuno Mendez, quien recibió dentro del área pero fue bien atorado por Lionel Mpasi. Corrían los minutos, Roberto Martínez estaba tranquilo en el banco, pero de a poco RD Congo empezó a reaccionar. Algo así como la fábula de la liebre y la tortuga.

 

Samuel Moutoussamy, en el mediocampo, empezó a controlar las acciones para los congoleños. Poco a poco, empezó a mostrar su categoría. Y en el minuto 49, un desborde desde la derecha terminó en el inesperado empate: Yoane Wissa se elevó y venció a un sorprendido Diogo Costa.

 

Lo mejor, entonces, estaba por venir.

 

Un segundo tiempo a puro ritmo que terminó en empate

Fue algo así como dos partidos en uno. Empezaron a intentar los dos seleccionados en busca del triunfo. La desesperación de Portugal contra la recuperación oportuna de RD Congo. Un mano a mano muy atractivo en el NRG Stadium.

 

En el minuto 54, las tribunas estallaron con el gol de Portugal. Joao Neves dio un pase precioso de pecho, Joao Cancelo empujó al fondo de las redes de chilena, pero la jugada fue bien anulada por fuera de juego

 

El partido se hizo súper dinámico. Los africanos se pararon de contra y buscaron lastimar con Wissa y Cédric Bakambu, pero a cada acción le faltaban correcciones mínimas para transformarlas en gol. Del otro lado, Cristiano Ronaldo, atracción máxima de la jornada, veía pasar el balón. Para esta altura, el crack de Al Nassr la veía pasar. Estaba totalmente desasociado del juego.

 

Recién en el 67, CR7 tuvo una chance de gol clara. Francisco Conceicao desbordó dentro del área, metió el centro atrás para Cristiano, pero su remate se fue afuera. No era la tarde del crack luso, porque ocho minutos después tuvo una chance de gol calcada. Pase al punto penal y otra vez afuera. Para esta altura, los fanáticos lusos tenían los pelos de punta en las tribunas.

 

El último cuarto de hora puso a RD Congo contra las cuerdas. Con Conceicao en modo diablo por la derecha, empezó Portugal a apretar cada vez más en busca del gol. Pero cuando se insiste tanto, quedan grietas. Y los africanos de milagro no hicieron el segundo: una contra perfecta terminó en los pies de Bakambu, quien remató en las puertas del área y su tiro se fue muy cerca del palo derecho de Costa.

 

A tres del final, Cancelo pudo convertir el segundo, pero su remate quedó en manos de Mpasi. Corrían instantes de desesperación por parte de los lusos. Bruno Fernandes tuvo un tiro tremendo en tiempo cumplido, que pasó a centímetros del arco de RD Congo. Y en el segundo minuto de descuento, con la decisión de ir hasta los 50, Tomás Araujo no fue expulsado de milagro en una contra, al golpear a Wissa en plena corrida hacia el arco. La amarilla tuvo sabor a poco.

 

Finalmente, el partido terminó en empate y es sin dudas una de las nuevas sorpresas de la primera fecha de la Copa del Mundo. Portugal, favorito, se durmió en los laureles del primer gol y permitió que RD Congo reaccione para sumar un punto histórico en el Grupo K.