Triste e insólito descenso de Independiente Villa Obrera.
La falta de resultados, la desidia dirigencial y algunos bandalos, fueron el combo que llevó al club a la pérdida de categoría.
La triste realidad del CAIVO suma uno de sus peores capítulos en la historia. Es que en la tarde del sábado, la institución de Chimbas cayó a la segunda categoría, aún sin jugar su partido de la fecha 12. El elenco azulgrana venía de una serie de resultados adversos y éste aprecia un final anunciado. El lamentable descenso se consumó tras la victoria de San Lorenzo de Ullum sobre Juventud Zondina, lo que hizo que la diferencia de puntos sea inalcanzable para el Villero. Lo más ilógico, es que a pesar de los malos resultados, la pérdida de la categoría, aún no se hubiera concretado, de no ser por los 18 puntos que el Tribunal de Penas de LSF le descontó por el mal comportamiento de sus hinchas, quienes conspiración en contra de sus propios colores, generando situaciones de violencia que terminaron por dañar a un prestigioso Club de Chimbas. Ademas con el agravante de la suspensión de su Estadio debido a los hechos mencionados.
En la tarde de éste domingo, el equipo dirigido por Juan Tello debe enfrentar a Atenas en Pocito, ya como equipo de la segunda división y deberá afrontar lo que resta hasta el final del torneo en estas condiciones.
